» …y por fin, me armé de valor y entré y me adentré en Parada Biológica. Literal, día y medio sin moverme bebiéndome con calma, sosiego y saboreando esta maravillosa reflexión de aquellos inciertos y ya lejanos días….Sonrisas, lágrimas , envidia de esa calle Vendederas…. todo un viaje por tus páginas tan bien escritas y con tanta sensibilidad….Me ha encantado. Me he reconocido en cantidad de pasajes, sobre todo en el poder curativo y emocional de la música (yo también tenía unas cadena por las redes con nuestras canciones significativas) y la imagen…me he vuelto a enfrentar a esos días, me ha hecho pensar mucho en entonces y ahora…. En fin, día y medio de meditación total e imprescindible. Enhorabuena. Es una obra que nos acompañará siempre y a la que tendremos que volver de vez en cuando. Gracias por ese hermoso regalo»

(Carmela López Silgo)