18/9/24
“Hola, Quino: anoche terminé de leer tu libro “El Vapor”. Me ha parecido de una delicadeza, exquisitez, sensibilidad y armonía que me parece sorprendente que un científico tenga esa poesía dentro. Según iba leyendo, me iba recreando en cada capítulo ( que yo digo poema) y añorando mis viajes desde Cádiz todos los sábados de mis años de estudiante, en el vapor de las 2, (pensando en la comida casera que me esperaba en casa, todo sea dicho de paso)
Esas sensaciones que tan bien describes me las haces vivir de nuevo. Todos los que hemos viajado en el Adriano, tenemos esas vivencias que no se irán de nosotros. Hablas del silencio, de la calma, de los deseos de quedarte más tiempo en medio de la bahía…y me siento ahí.
Este tu libro hay que leerlo con tranquilidad, sin prisa, recreándose en cada capítulo … cerrar los ojos y sentirte mecido por el mar y sintiendo el viento en el rostro.
Gracias por tu poesía, amigo.”