Decido revisar mi página web, Encuentros y Creaciones. Actualizo con la última exposición; trato de reordenar el pasado. En 2017 Making Sense, dedicada a Elena Caballero. Un recuerdo a Elena. Creación de significados, la tarea del arte.
Suena una sirena, y después una llamada de corneta. Los vecinos de Vendederas empiezan a activarse. Desde los balcones planean actividades conjuntas. El liderazgo lo lleva una voz femenina, micro en mano. Pregunta por Susanita. Parece que duerme. Nuestra lideresa es una animadora nata. Ahora llama a Miguel. Habla de Marta. Poco a poco, van saliendo los nombres de los vecinos. Dedica una canción a Mariló. Mecano, en una fiesta me colé. Ritmo por las azoteas. Imagino los balcones con los vecinos bailando. Una fiesta, ¿qué es eso? ¿Cosas del pasado? No, es lo que hacen cada tarde, entre las siete y las ocho, los de la calle Vendederas.
Aplausos. Suena un rock. Hoy, algo me dice que voy a pasármelo bien. Salgo a bailar a la azotea. Rock urbano. Bailo solo, entre tejados, mientras veo los brazos de alguien, en una azotea más alta, que también baila. Brazos de hombre. La dedicatoria se dirige ahora a Marta. No conozco la canción; una balada en sus primeros compases. Suave ritmo latino.
Aplausos a las ocho. La calle de San Bartolomé aplaude. Aplaudimos agradecidos a los médicos y demás sanitarios, pero también nos reconocemos en esas palmas; creo que nos aplaudimos a nosotros mismos, en solidaridad, como una forma de vencer el exigido distanciamiento social.
La calle se convierte en ágora. Es una perfomance colectiva. Crea significados. Arte colectivo sobre un soporte de ritmo de palmas. El tejido urbano de las casas es el necesario escenario para que esos sonidos se concentren y resuenen con fuerza.
La belleza de estas nubes iluminadas al atardecer sigue siendo eterna.
Hay tensión creciente respecto a la semana que entra.