Termino la Comedia de Dante —la fantasía se quedó sin fuerzas (Paraíso, canto XXXIII, 142)— el mismo día que empieza la Tercera Fase de la Desescalada. Desescalamos, mientras Dante termina su gloriosa accesión. Encuentros fortuitos de que hablaba Cortázar en Rayuela.

Dante llega a la luz del Empíreo, más allá del IX Cielo, transformado, después de pasar por las oscuras profundidades, y ascender las cornisas del Purgatorio.

Así mi mente, como suspendida,

Fija, inmóvil, atenta, contemplaba

Y en la contemplación más se encendía

Esta terrenal travesía que empezó el dieciséis de marzo caminando por la calle, escuchando, sorprendido y emocionado, los aplausos de solidaridad y reconocimiento, ha servido para alcanzar otra transformación, otra luz, otra forma de vivir la realidad.

Ya reconozco las sombras en la azotea.