Dante camina hacia la quinta cornisa del Purgatorio un 29 de marzo. Canto XIX. Llevo meses leyendo la Comedia, y llego a ese Canto XIX del Purgatorio justamente hoy.
El poeta conoce a las almas que purgan por su codicia. Miran a la tierra, tumbados hacia el suelo, por haber pensado solo en lo terrenal. En estos tiempos, ¿sabremos alzar la vista?
Al mediodía hay conversaciones y risas entre gente de terrazas próximas. Se conocen, y en las alturas, de terraza a terraza comparten ideas y bromas.
Una vuelta de tuerca más en el aislamiento. No ir al trabajo. Estamos de lleno en el confinamiento. Ha calado, al cabo de los días, la sensación de distancia física. Planea un drama latente en el aire, que contrasta con la tranquilidad de las calles. Es una guerra, en la quietud de un silencio absoluto.
El valor emocional de la música. Cada tarde, después de los aplausos, la música de nuestros amigos de la calle Vendederas sube el ánimo. Solidaridad a través de la música, que cantamos, que aplaudimos, que bailamos. Hay dedicatorias. Las canciones se escuchan hasta en El Cuadro de la Virgen. Se reciben peticiones desde allí. A Lola le dedican una canción: Mama, de Fredy Mercuri.
