En un grupo de amigos ha nacido la idea de que cada uno elija una canción para dar musicalmente los buenos días. Ayer me tocó a mí. Le di vueltas la noche de antes. ¿Qué canción elegir? ¿Qué quieres transmitir con esa canción (si es que quieres transmitir algo)? ¿Qué les gusta a los otros?

El tema elegido de alguna manera te representa, te define, no solo hacía los demás, sino hacia ti mismo. Es un buen ejercicio de autorreflexión. Porque, si fueran varias las canciones…; pero es que tienes que elegir una. ¿La canción de tu vida? Demasiado grave. Pero no tomo la decisión rápidamente. Paso por los primeros temas que vienen a la cabeza, y que mantienen su carga afectiva intacta desde hace tiempo. Paso por Hey Jude, por Honky Tonk Women, por La Leyenda del Tiempo…Algo me dice que son buenas, muy buenas, que son mis canciones… pero no me acaban de convencer del todo, ahora y aquí.

Finalmente encuentro en Me voy pa Cai, de Kiko Veneno, lo que iba buscando sin saber lo que buscaba. Desde mi espacio-azotea, me voy pa Cai con la mente y en el recuerdo, en estos tiempos de movilidad anulada. En su día, ese viaje resultó decisivo.