Me llega la sorpresa en forma de regalo. Desde Jerez, a primera hora. Pepa me envía un regalo que es una invitación a aprovechar la crisis. Lienzos, tubos de óleo, pinceles. Y una dedicatoria. Mil gracias.

El lienzo en blanco es un reto y una oportunidad. La percepción de oportunidades tiene que ver con vacíos detectados y cierta proyección hacia el futuro, que se vislumbra como un escenario en el que ese hueco se llena.

En estos días no hay mucho futuro, pero el lienzo lo crea. El vacío del blanco está ahí. Tiene la potente sugestión de proponer un futuro en el que el lienzo estará pleno de colores y de formas que crearán significados (no pensamientos): entendibles mas desde el lenguaje visual y emocional, que desde la razón y el lenguaje hablado.

La crisis como oportunidad de reinventarnos y de creación. Sé de amigos y familiares que han comenzado a pintar. Otros experimentan la cocina como nunca antes. Nuestros amigos de Vendederas han reinventado la calle, las azoteas y su propia performance. Verdaderamente estimulante.

Las ideas surgen desde el subconsciente; pasan filtros hasta llegar a la conciencia. Si la conciencia está muy atareada, no hay oportunidad para que afloren. El silencio, la relajación, el ejercicio físico, en la medida en que desconectan permiten la novedad.

Este tiempo de forzado recogimiento tiene también su dimensión de oportunidad. Si es posible, y en medio de la desolación, el lienzo en blanco puede ser un salvavidas.

Gracias Pepa.