Me llega por correo electrónico un juego. Elegir un poema y enviarlo a veinte amigos. No tengo los libros a mano, pero pronto se me viene a la mente «Ítaca», de Cavafis. El verano pasado, de viaje, en Plasencia, en la maravillosa Librería La Puerta de Tannhaüser, compré una edición bellísima de la Editorial Nordika Libros con ilustraciones de Federico Delicado y la traducción de Vicente Fernández González.

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.

Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Ítaca te enriquezca

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino
.

En la entradilla de la editorial se lee “Refleja una profunda sabiduría, la sabiduría del poeta que, sin necesidad de abandonar su ciudad natal, ha sido capaz de realizar todos los viajes”

¿Tendrá esta travesía sin movimiento su particular Ítaca? ¿La encontraremos? ¿Sabremos enriquecernos por el camino?